La basura no vuelve sola

Una vez más, desde Esker Ibérica mostramos nuestro compromiso con el Medio Ambiente.

Nos resistimos a que el verano llegue a su fin, y acompañados de nuevo de la Asociación Deverde, el pasado sábado 17 de septiembre hicimos una ruta por la Sierra Oeste madrileña, para limpiar una preciosa zona bañada por el Rio Aceña, en el pequeño pueblo de Santa María de la Alameda.

Se trata de un paraje singular, donde acuden muchos visitantes de fin de semana en los meses calurosos del verano, para disfrutar de las frescas aguas que baña este río, el cual, tras recorrer unos 20 kilómetros, se une al Rio Cofio y termina su camino en la cuenca del Tajo.

Además, este paisaje, está dentro de los límites de la denominada “ZEPA 56” (por sus siglas, Zona de Especial Protección para las Aves), que abarca más de veinte pueblos de la sierra madrileña, y donde numerosas aves como buitres, águilas y milanos (entre muchas otras) encuentran su lugar ideal para anidar y criar. La Comunidad de Madrid cuenta con siete zonas como esta, áreas clave para la conservación de determinadas especies. Sin duda, un lugar donde la Naturaleza merece que la cuidemos. Si es así, a Esker le importa.

El día amanece soleado y despejado, con la temperatura propia del final del verano, lo cual invita a que algunos de los participantes de esta salida campestre se animen (aunque tímidamente), a llevar traje de baño oculto bajo la ropa de calle. No faltan en el grupo algunos aliados de estas salidas, como nuestro compañero de cuatro patas Turrón, o Nadia, la incansable y joven asidua a nuestras actividades en la Naturaleza. El día promete ser agradable y próspero para el campo.

En esta ocasión, queremos ser conscientes del impacto que tiene sobre el monte el paso de personas y bañistas, y para ello, nos disponemos a dejar la zona completamente limpia de todo tipo de residuos que podamos encontrar. Nuestra guía Aurora, nos avisa de que probablemente no llenemos muchas de las bolsas que han traído preparadas, pero no por ello deja de ser importante la acción que llevaremos a cabo. Hay que tener en cuenta que el más mínimo y pequeño residuo que recojamos, ya estará haciendo un enorme bien para la flora y la fauna del entorno. En muchas ocasiones, los objetos arrojados en el campo (queremos pensar que accidentalmente), son confundidos por las aves y pequeños mamíferos con alimento, provocando en determinadas ocasiones la muerte accidental de estas.

¿Por qué es importante la recogida de residuos abandonados en la Naturaleza?

Una de las acciones más relevantes que se están llevando a cabo actualmente para la recogida de residuos en parajes naturales es el Proyecto Libera, con el que Esker colabora y donde Seo Birdlife y Ecoembes se unieron en 2017 para paliar las consecuencias del abandono de basura creando el concepto de Basuraleza. También la Asociación Deverde forma parte del numeroso grupo de pequeñas entidades locales con los que se avanza hacia una Naturaleza más limpia. Nuestras guías nos recuerdan al inicio del recorrido, los tiempos de degradación de los diferentes residuos que nos podemos encontrar. Las cifras son abrumadoras, no somos conscientes de la permanencia y el daño ocasionado. Incluso de los residuos orgánicos, aquellos biodegradables, que en muchas ocasiones abandonamos creyendo que no son dañinos, pero recordemos que afean el paisaje y estarían mejor, por ejemplo, en una compostadora. Siempre debemos llevar de vuelta a casa nuestros residuos con nosotros, pues en la Naturaleza, no pasa el camión de la basura.

Tiempos de degradación de residuos en la Naturaleza

  • Latas: de refresco o conservas, fabricadas con aluminio, un material que puede tardar hasta 100 años en descomponerse.
  • Vidrios: Hasta 4000 años en descomponerse. Lo peor no es el tiempo, si no el impacto que puede causar. Lo que más encontramos en nuestra ruta fueron fragmentos pequeños de este  material, que como sabemos puede causar incendios, una de las formas más devastadoras de acabar con un entorno natural. Lo bueno de este material, es su fácil reciclaje, siendo uno de los residuos con mayor tasa de recuperación: como nos dice Ecovidrio, 7 de cada 10 envases son reciclados.
  • Plásticos: el eterno problema del plástico en el Planeta nos persigue desde hace décadas. Un mínimo de 5 y hasta 1000 años son las cifras para este material. Dependerá de su tipología, siendo los de uso alimentario (aquellos que llevamos al campo en forma de botellas de agua, por ejemplo), los de mayor duración en tiempo de degradación. El mayor problema lo encontramos en los denominados microplásticos, (definidos por NOAANational Oceanic and Atmospheric Administration– como piezas plásticas menores de cinco milímetros) de los que aún se desconocen bien sus efectos pero que sabemos han entrado en la cadena trófica (a través de la ingesta por parte de animales, sobretodo especies acuáticas) y han llegado incluso a encontrarse en el torrente sanguíneo humano. Así nos lo explican desde  RETEMA (Revista Técnica de Medio Ambiente).
  • Colillas: entre 1 y 10 años. Lo más llamativo de este es su capacidad de contaminación. Una sola colilla, puede contaminar entre 8 y 10 litros de agua. Imaginemos el impacto de encontrar entre 20 y 30 en una misma zona de paseo, donde abundan especies acuáticas (carpas, lucios, gallipatos, ranas, tritones…).
  • Pilas: Aunque parezca extraño encontrar este objeto en el campo, sí, se encuentra y amenaza la supervivencia de especies animales y vegetales durante y hasta… 1000 años de duración.

La importancia del reciclaje es evidente al observar estas cifras y al pasear por el monte, haciendo necesaria una reflexión importante: Debemos cargar de vuelta a casa, siempre, con todo aquello que llevemos en nuestros paseos por la Naturaleza, pues la basura no vuelve sola.

Más reseñable aún, acordarse de la famosa regla de las 3 ERRES (reducir, reutilizar y reciclar), haciendo especial mención a la primera de ellas. ¿Cómo reducir nuestro impacto? Aquí alguna ideas que se nos ocurren por el camino. Cantimplora en lugar de botella plástica o envase para tentempié, mejor que papel de aluminio o film transparente… objetos cotidianos que reducen el uso de materiales dañinos para el Planeta y por consiguiente para la vida humana, de animales y especies vegetales.

Nuestra ruta de recogida de Basuraleza termina con un agradable chapuzón en una de las pozas formadas por el río cuya orilla hemos recorrido: llamada Bocanegra, en esta poza, solo  los más valientes y atrevidos se atreven a estas alturas del año a lanzarse sin reparos. Observando desde el cielo, un milano real nos acompaña en el feliz y fresco final, para una salida donde sentimos que hemos puesto nuestro granito de arena en la importante conservación de la Naturaleza.

Repetiremos, seguro, cuantas veces haga falta. Queremos seguir disfrutando  de privilegiados entornos limpios de residuos, que dependen de nuestro cuidado y seguir concienciando sobre la necesidad de volver a casa con la mochila cargada de vida y un futuro cristalino para el campo, tanto como las aguas del Rio Aceña.