Automatizar procesos, potenciar a los empleados

A medida que las empresas cambian sus modelos de trabajo para ser más eficientes, las iniciativas de automatización de procesos crecen a pasos agigantados. Así, el Software como Servicio y las aplicaciones de automatización, como las que ofrece Esker, están siendo ampliamente valoradas y puestas en práctica, principalmente por los beneficios que aporta en términos de:

–          Ventaja sobre otros competidores a la hora de ofrecer mejores y más rápidos servicios.

–          Liberar el tiempo de trabajo de sus empleados, generando oportunidades de que éstos realicen tareas de mayor valor añadido.

–          Importantes ahorros de dinero, tanto por la disminución de costes como por una mejor gestión del tiempo y la eliminación de errores.

Asociada a estos evidentes beneficios, sobreviene en muchos casos una preocupación recurrente en torno a los empleados. La automatización libera mucho tiempo y permite a la empresa ser mucho más eficiente. Pero, ¿supone esto que las compañías podrían entonces decidir eliminar esos puestos de trabajo al pensar que ya no son necesarios?

Se ha escrito mucho –y aquí un ejemplo– sobre el miedo de los empleados a perder su trabajo por culpa de la automatización. No obstante, ésta debería suponer una transformación del puesto, no su eliminación. Más que preocuparse por su empleo, los trabajadores deberían considerar las nuevas oportunidades que esa transformación podría ofrecerles. Hay dos tipos de trabajo: el rutinario y el basado en el conocimiento. La automatización se aplica al primero, libera las tareas manuales, y por lo tanto potencia el segundo.

¿A qué se van a dedicar esos empleados que ya no tienen que realizar las rutinarias tareas manuales? Ciertamente, ahora tienen más oportunidad de participar en el trabajo basado en el conocimiento. Por ejemplo, en vez de tener que ir y venir del fax a recuperar un pedido o una factura, esos documentos pueden ser capturados e introducidos en el sistema ERP sin intervención manual. Con menos tiempo a emplear en ese proceso rutinario, el empleado puede disponer de más tiempo para trabajar en funciones más estratégicas que le permitirán crecer profesionalmente y al mismo tiempo ayudar a crecer a su compañía.

No hace falta decir que el trabajo creativo, innovador y estratégico es mucho más satisfactorio y profesionalmente enriquecedor que el trabajo rutinario. Y esa mayor cualificación profesional puede manifestarse en áreas como:

–          Servicio al cliente. Los empleados pueden dedicar más tiempo a atender a los clientes y ser más productivos.

–          Cobro de facturas. El profesional puede centrarse en desarrollar formas que ayuden a sus clientes a facilitar sus procesos de pago.

–          Pago a proveedores. El trabajador puede beneficiarse de procesos más rápidos para la aprobación de las facturas y sin intervención manual, prestando más atención a mejorar el trabajo y la relación con los proveedores de la empresa.

En definitiva, en Esker estamos convencidos de que  la automatización no es un enemigo sino un aliado. A medida que disminuye el trabajo rutinario, crecerá la necesidad de trabajo cualificado. Esta tendencia promoverá una mayor satisfacción del empleado y e incluso la necesidad de más gente en un mundo automatizado.

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