Arrimando el hombro

A punto de echar el cierre a 2021, miramos atrás y nos damos cuenta de que llevamos dos años en los que nuestras vidas han cambiado mucho. Dos ejercicios en los que una de las realidades que con mayor claridad se han constatado es la importancia de hacer comunidad. En el mundo empresarial, este mantra trasciende a los ecosistemas de partners que vamos construyendo para desarrollar nuestro negocio; así, entra en juego la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) o, lo que es lo mismo, cómo las organizaciones aportan su granito de arena a la sociedad.

En Esker siempre hemos tenido claro que, como empresa, formamos una parte importante de la sociedad y, como tal, hemos de contribuir a mejorarla, bien adhiriéndonos a iniciativas en marcha que trabajen en esta dirección o construyendo las nuestras propias a las que otros se sumen. Educación, pobreza, medio ambiente… son frentes abiertos sobre los que no desviar la mirada, pues sin el compromiso conjunto no llegaremos a buen puerto.

Los proyectos de este año

Como viene siendo costumbre cada año, Esker desea estar al lado y apoyar a algunas de las organizaciones que con mucho esfuerzo desarrollan proyectos solidarios con los que ayudan a quienes más lo necesitan. Nuestro respaldo a estas iniciativas supone, además, un reconocimiento a su labor, un sonoro aplauso que confiamos tenga un efecto contagioso.

Este año, las ONGs que hemos seleccionado son:

  • Pequeño Deseo: Fundación que trabaja en más de 35 hospitales donde cumple los deseos de niños con enfermedades crónicas o de mal pronóstico, apoyándoles en su lucha contra la enfermedad. Está demostrado científicamente que el cumplimiento de un deseo mejora su bienestar y su estado de ánimo, tan necesario para vencer la enfermedad.
  • Fundación Balia: ONG que lleva 20 años luchando contra la pobreza infantil en España a través de la educación. Su propósito es contribuir por medio de la educación a que los menores que se encuentran en situación de desventaja puedan desarrollar su potencial, salir de la pobreza y crecer como ciudadanos responsables, comprometidos y felices. Sólo el año pasado apoyó a más de 2.500 niños, niñas y adolescentes.
  • Juegaterapia: Fundación con más de una década de vida, dedicada a ayudar a los niños enfermos de cáncer utilizando los videojuegos como terapia para que, como dice su claim y avalan recientes estudios publicados en la revista Journal of Medical Internet Research, que “la quimio jugando se pase volando”.

Convertirse en altavoz

La importancia de desarrollar estrategias RSC como las que lleva a cabo Esker va más allá de la inyección económica, que supone para estas organizaciones un soplo de aire fresco; se plasma también en un nuevo altavoz de sus iniciativas. Así nos lo demuestra el resultado de apoyos anteriores, con los que se genera un prodigioso boca a boca que trae efectos muy positivos.

Con acciones como estas, el calado de las causas y del trabajo desarrollado por estas organizaciones es mucho más profundo, extendiendo ese sentimiento positivo en la sociedad para tomar conciencia de que no sólo no estamos solos, sino de lo que podemos hacer por el resto.

La clave de ello está en creer en esta causa y no ocultar fines espurios que únicamente persiguen la publicidad y el reconocimiento de marca. Quienes se adentren en esas aguas, terminarán hundiendo su credibilidad y su reputación. No cabe el cinismo en la RSC o, al menos, no en la RSC que entendemos en Esker.

Generador de positividad

Por otro lado, con nuestro apoyo a Pequeño Deseo, Fundación Balia y Juegaterapia también queremos inocular una carga extra de ilusión, de positividad en todos los voluntarios y voluntarias que tanto se esfuerzan en estas causas. Se trata de personas que roban tiempo a sus rutinas para aportar ese valor añadido altruista. Con reconocimientos como éste, confiamos que se recarguen de energía y fuerza para seguir adelante.

Se trata de la misma positividad que detectamos en la familia Esker, porque en cada apoyo que lanzamos hay un poco de cada empleado y empleada. Sabernos trabajando en una compañía comprometida, comprobar que nuestra labor también contribuye directa e indirectamente a construir un mundo mejor nos hace más equipo, nos estimula, nos fideliza. Esa es, sin lugar a dudas, la mejor de las cuentas por pagar… y de eso, en Esker, sabemos un rato.

Lee más sobre otras iniciativas de Responsabilidad social que hemos llevado a cabo:

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