Apuntar alto con la SCM: mirando a la nube

Tradicionalmente, la gestión de la cadena de suministro (SCM) arrastraba un mal endémico: dispersarse en diferentes silos de información, incluso por varios departamentos, que terminaban por socavar la eficiencia de la organización. En los nuevos escenarios competitivos, la agilidad y eficiencia se han convertido en máximas a las que ninguna empresa puede renunciar y alcanzar esos objetivos pasa ahora por apuntar alto, llevando la SCM a la nube.

De esta manera es posible beneficiarse de las bondades del cloud, que brinda la oportunidad de establecer una suerte de torre de control en el ciclo de vida de los productos y servicios.

Entre las mejoras que proporcionan este tipo de estrategias destacan:

  • Reducción de los costes operativos.

Gracias a la automatización de buena parte de las tareas rutinarias de back-office, el personal encargado ve liberado su tiempo y puede dedicarse a funciones de mayor valor añadido para el negocio. Prácticamente, ya no es necesaria la intervención humana para generar automáticamente informes de producto en almacenes, activar su envío y contabilizarlo cuando se reciba en el destino. Automatizar gestiones como los envíos y la facturación, no sólo reduce los tiempos de entrega, sino que también elimina posibles errores, como duplicidades de envío que, a la postre, incrementarían los costes.

Asimismo y desde el punto de vista del departamento TI, este tipo de soluciones trae consigo un rápido despliegue y un mantenimiento (entrega de actualizaciones incluidas) absolutamente desatendido por parte del personal TI, que puede centrar sus esfuerzos en otras áreas.

  • Inteligencia de negocio real.

El entorno cloud trae consigo una capacidad de cruzar información y, lo que es todavía más importante, de procesarla prácticamente en tiempo real. Los beneficios se perciben desde la misma ingesta de datos, que ya no requiere de procesos manuales. En una época en la que la competencia cada vez se recrudece más y en la que el imperio del dato domina (big data), poder beneficiarse del análisis de información en áreas como el inventario, los pedidos y la facturación es clave, no sólo para brindar al cliente un experiencia mejorada sino, además, hacerlo sin sacrificar nuestros propios márgenes de beneficio.

En esencia, se trata de tomar mejores decisiones en menos tiempo, con una ventaja añadida: puede hacerse en cualquier lugar, en cualquier momento y es fácilmente compartido en tiempo real. Es posible, incluso, realizar análisis predictivos y simular diferentes escenarios logísticos gracias a la Inteligencia Artificial (IA).

  • Mayor integración.

Disponer de una panorámica general de toda la cadena de suministro (SCM) contribuye a poder prestar un servicio de mayor calidad. La nube facilita esta integración de las diferentes plataformas, dado que en el entorno cloud convergen tanto los sistemas ERP como los sistemas EDI y los procesos de facturación electrónica. La facilidad con que pueden interoperar diversas plataformas también reduce el margen de error y simplifica procesos como la entrada de datos y el cruce de información entre distintos sistemas.

Se trata de romper con los límites digitales que, anteriormente, podían lastrar operaciones. Gracias a esta integración, es posible centralizar toda la supervisión de almacén desde un único punto, controlando todo el inventario de manera visual e intuitiva, y que fluya la información entre diferentes funciones, ubicaciones y socios de la cadena de suministro.

  • Escalabilidad a medida.

Una de las grandes bondades de la gestión de la cadena de suministro (SCM) en la nube es que proporciona una escalabilidad sostenible, capaz de adaptarse a nuestro ritmo de crecimiento o decrecimiento; todo ello, además, sin pagar nunca por más de lo que utilizamos. En este sentido, las herramientas analíticas puestas a disposición del cliente también juegan a nuestro favor, puesto que con ellas es posible determinar si entramos o no en ineficiencias y así corregir a tiempo cualquier desviación.

  • Velocidad de mercado.

La paciencia no es, precisamente, una de las cualidades más características de los clientes, que demandan cada vez mayor rapidez en la distribución de los bienes que adquieren. De hecho, recientes informes señalan que el 40% de los compradores no concibe que la compra online les llegue en un plazo superior a dos días (de hacerlo, acuden a otro proveedor). Si queremos dar respuesta a esa exigencia, inevitablemente es preciso optimizar lo más posible la gestión de inventario, pedidos y envíos, para que todo el ciclo se acelere y el producto llegue al cliente lo antes posible.

La nube, gracias a la integración y automatización ya referidas, permite dar respuesta a las necesidades del mercado con una mayor diligencia. Los procesos internos se simplifican, automatizando el ciclo de compra, las solicitudes de pago y la generación de facturas electrónicas, todo ello dentro del marco normativo del país en el que se realicen las operaciones.

Paralelamente, a las ventajas señaladas podrían sumarse una lista de beneficios intangibles que, sin embargo, impactan directamente en la buena marcha del negocio. Por ejemplo, el fortalecimiento de la relación con los proveedores más estratégicos y un mayor control sobre los gastos en general.

Apostar por una estrategia cloud para la SCM abre la puerta a más información -gracias al big data y las últimas tecnologías de IA-, con mayor eficiencia, menos tiempo invertido, y un menor esfuerzo dedicado a la tarea. Además, otra buena noticia es que tanto las empresas más tradicionales, que arrastran sistemas heredados, como las startups que han nacido con y para la nube, pueden adoptar este tipo de soluciones.

automatización SCM

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