Aprendizajes en la época Post-COVID: visión de una nueva era

Visión de una nueva era

De todos los aprendizajes que nos ha traído esta crisis, el mayor es la necesidad de estar preparados  para una nueva era.

La propagación del covid-19, ha supuesto que seamos testigos de lo absolutamente vital que resulta el estar preparado ante cualquier eventualidad, ante una nueva era. Reflexionamos sobre la rapidez con la que cambió a mediados de marzo el panorama empresarial debido a la pandemia, que no ha terminado ni ella, ni sus consecuencias, todo lo que hemos aprendido y estamos aprendiendo y cómo esker puede ayudar a las empresas a adaptarse a esta nueva realidad, para ello Colarie Marty, directora de marketing de Esker ibérica responde a nuestras preguntas.

– ¿Cuáles son los principales aprendizajes/enseñanzas que extrae ESKER de esta crisis?

Creo que, entre todos los aprendizajes que nos ha traído esta crisis, el mayor es la necesidad, tanto para las personas como para las empresas, de estar preparados para cualquier tipo de eventualidad, para una nueva era.

Esta crisis no ha sido como las demás, porque ha venido de golpe. Todas las empresas que no estaban equipadas con sistemas en la nube para que sus empleados pudieran trabajar desde sus casas han tenido un serio problema.

Además, mientras ciertos sectores han sufrido de la falta de demanda, otros como el de la alimentación, han tenido que enfrentarse al reto de poder gestionar un repentino auge en volumen de pedidos. La falta de preparación tecnológica ha sido un golpe duro para aquellas empresas que pensaban tener los sistemas adecuados. Lo malo de esta crisis es que la lección ha sido dura para muchas de ellas, sobre todo para sus empleados. Lo bueno, es que, si han sobrevivido a esta situación, habrán aprendido que tener sistemas como EDI, ERPs sofisticados, CRMs y otros, no es suficiente. Añadir una ayuda tecnológica al trabajo administrativo, y que se pueda hacer desde cualquier lugar, asegura una buena parte de la continuidad del negocio.

En resumen; en estos tiempos convulsos, de cambios drásticos y repentinos, cualquier empresa, de cualquier tamaño, tiene que estar tecnológicamente preparada. Cada una en lo que le permita su nivel. Pero tiene que ser flexible, ágil, capaz de responder y adaptarse.

La incertidumbre que se siente ante una situación de crisis, ante una nueva era, se soluciona con la preparación y para ello, la tecnología tiene mucho que aportar. Creo al 100% que esta crisis que estamos viviendo va a ser un momento de realismo para las empresas, que se van a equipar de tecnología que permite trabajar en remoto. La relación entre clientes y proveedores es lo que permite a la empresa vivir, es su modo de alimentarse como nosotros el comer. Si esta alimentación escasea, las empresas se debilitan. Una tecnología como la de Esker te inmuniza de la potencial angustia que te genera la incertidumbre y el miedo de que pueda volver a ocurrir otra crisis como la del COVID.

–  Esta situación ha puesto a todas las empresas a prueba. ¿Cuáles son las principales fortalezas que ha demostrado tener ESKER?

Sin duda alguna, la principal fortaleza que adquiere una empresa al tener una tecnología Esker, es que puede estar segura de ser inmune a las fluctuaciones repentinas de la demanda.

Nuestra tecnología es una mezcla de tecnologías muy sofisticadas, que van desde RPA hasta Inteligencia Artificial para el reconocimiento y captura de datos en documentos como facturas y pedidos de clientes.

Pero es una tecnología humana. Es decir que necesita del factor humano para que la magia opere. Es una ayuda para el administrativo, el contable, el agente de servicio al cliente. Es una ayuda muy potente. Esta potencia, combinada con el acceso en remoto, es la base de la fortaleza de cualquier empresa.

Por otra parte, Esker permite crear valor porque valoriza a los empleados y, por consiguiente , les hace sentir más felices. La creación de valor es uno de los factores clave de éxito en este periodo de lucha para salir de la crisis. Pero esta vez, lo que se busca es que este valor sea real, con raíces profundamente metidas en la transformación interior. Porque el crecimiento desde dentro deberá ser sostenible. Un crecimiento con confianza, ética, bienestar, consciencia y responsabilidad. Creo que el trato a las personas hoy en día es mejor que antes porque se está tomando en serio la necesidad de tener estos valores. El trato y los negocios se están humanizando, profesionalizando, y solo subsistirán los que comprendan que comerciar, vender, es un acto de altruismo, es querer ayudar a tu cliente a que mejore, a que trabaje mejor y pueda ser más feliz y hacer feliz a la gente con la que trata.

– En la actual situación de distanciamiento social y de evitar el contacto, ¿cómo puede ayudar Esker a que las empresas sigan prosperando?

De nuevo, Esker ayuda a las empresas a estar preparadas a cualquier fluctuación de la demanda, a poder prevenir los problemas de cash (como cobros y cargos de clientes) gestionándolos desde un punto de vista holístico, y esto desde cualquier lugar.

Los clientes de Esker gestionan sus compras, facturas de proveedores, de clientes, reclamaciones, facturas de cargos, pedidos de clientes, cobro y su persecución, y cualquier otro proceso inherente a la relación con proveedores y clientes, en la nube y en un entorno totalmente seguro.

Esto asegura a las empresas una continuidad, la certeza de que podrán seguir trabajando con un nivel de calidad en crecimiento constante, porque a medida que vamos avanzando, vamos aprendiendo y perfeccionando, y lo mismo ocurre con la tecnología.

-¿Qué pasa si no tengo Esker y la situación de crisis COVID no ha terminado?

No importa, porque las implementaciones se pueden hacer perfectamente a distancia. De hecho, estamos equipando ahora mismo en remoto, varios proyectos internacionales, desde España para otras filiales de nuestros clientes.

Es la otra gran ventaja de las aplicaciones en la nube: pueden ser configuradas e implementadas a distancia, en cualquier lugar del planeta, siempre y cuando los equipos humanos estén cualificados para ello.

Nos hemos dado cuenta todos, durante este periodo COVID y ante esta nueva era, que somos perfectamente capaces de implementar proyectos y que las empresas se sientan en confianza desde el primer día. La confianza, que es un sentimiento binario (la tienes o no), es la clave de la sostenibilidad en una relación, cualquiera que sea.

– Pensando en el futuro más inmediato, ¿cómo crees que esta crisis impactará en los modelos de negocio y en la sociedad?

Te daré mi opinión personal. Yo creo que esta crisis, como todas, pero ésta en particular, nos ha hecho reaccionar y lo que puede costar años en cambiar, lo ha transformado en semanas.

Mientras ha sido un golpe tremendo para muchos sectores, como por ejemplo el canal de hoteles, cátering y restauración, creo que un 20% saldrá reforzado y aportará nuevas formas de hacer, consumir, convivir, comportarse ante esta nueva era.

Por otra parte, mientras la tecnología ha cobrado mucha importancia estos últimos meses, y particular las de acceso por la Nube, creo que el factor humano también se ha visto valorizado. Nos hemos dado cuenta de lo importante que es la cercanía y la hemos echado de menos. Pero también, nos hemos conocido más, empezando por nosotros mismos, nos hemos dado cuenta de lo frágil que somos, de lo efímero de la vida, de la importancia del tiempo y de hacer lo que nos gusta. Ser feliz en el trabajo es uno de los grandes condicionantes de ser feliz en la vida. Nos pasamos la mayor parte del día en el trabajo. Es mejor que sea una experiencia grata.

Creo que esto, y una mayor consciencia sobre nuestro impacto en el cambio climático, sobre nuestro planeta, y la importancia del cuidado de nosotros mismos, de nuestro entorno, de nuestro hábitat, es lo que mayor impacto tendrá tanto en las empresas como en la sociedad en general.

– ¿Qué impacto ha tenido este periodo de confinamiento en la tesorería de las empresas?

El impacto ha sido brutal. Los retrasos en los pagos han aumentado cerca de un 20% por problemas financieros relacionados con la coyuntura económica ante esta nueva era. Ahora, con la crisis sanitaria de la primavera 2020 y sus terribles consecuencias en sectores como el turismo y las aerolíneas, los días de pagos atrasados y la deuda no recuperable son efectivamente el principal foco de atención de todo departamento financiero.

Por esto estamos ahora promoviendo una solución que teníamos en otros países y que hemos adaptado a nuestro mercado, que ayuda a las empresas a organizar y gestionar la reclamación y recuperación de facturas pendientes de cobro. Esta solución es muy fácil de usar y ofrece una visibilidad extraordinaria sobre facturas pendientes y cobradas, el seguimiento de clientes, los tiempos de cobro. Se conduce desde un cuadro de mando que contiene gráficos y métricas que indican la situación actual en tiempo real, y que invita a tomar las acciones más importantes en cada momento.

La labor de recuperar el cobro es muy ardua para los empleados, requiere mucha organización y rigor, y sin embargo no siempre es reconocida porque se lleva desde la sombra.  Las empresas suelen llevar esta gestión con demasiada artesanía, en base a ficheros Excel y proceso manuales, porque no saben que existen portales como el nuestro, fáciles de usar e implementar, ambas cosas por supuesto en la nube.

– ESKER lanzó el pasado año el departamento de ‘Experiencia del Cliente’. ¿Qué expectativas tienen con ello?

Efectivamente, en España se creó hace unos siete años, un servicio de soporte funcional personalizado para mimar a cada uno de nuestros usuarios. Un complemento al soporte técnico, que asegura que la persona que trabaja con nuestra solución le saque el máximo partido. Para diferenciarlo de los call-centers y de las ayudas digitales, el servicio se llamó “Pregunta a Isabel”. Simplemente, porque Isabel es una persona.

Ese servicio evolucionó y se extendió al resto de filiales del grupo, (como muchas iniciativas españolas, sea dicho de paso) y pasó a llamarse “CX” por lo de la denominación de moda ahora: Customer Experience. La clave de nuestro éxito no es solo la calidad de nuestro producto ni el servicio técnico, sino el trato humano, la cercanía de nuestro servicio al cliente. Esto es, del equipo de CX.  Le hace feliz ayudar a los usuarios, acompañarlos en su transformación digital, en su aprendizaje de una forma nueva de trabajar, con más eficiencia.

Y más allá del departamento de CX, nos llena de orgullo a todos oírlos decir lo mucho que les cambió la vida, lo mucho que les ayudó tener Esker durante el periodo de crisis sanitaria, por ejemplo. La cercanía que tenemos con cada uno de nuestros clientes nos permite conocer cómo usan nuestro software, cómo mejorarlo cada día: su ergonomía, su potencia. Creo que la confianza y el agradecimiento son los dos sentimientos más comunes entre Esker y sus clientes. Lo afirmo con toda certeza y convencimiento

Si quieres escuchar la entrevista íntegra a Coralie Marty, accede a nuestro podcast haciendo clic sobre la siguiente imagen..Podcast Coralie Marty

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